28 Octubre 2008 - 1:45 pmOtro grito de San Francisco de MacorÃs
Varias comunidades del Cibao, en especial San Francisco MacorÃs, vivieron momentos difÃciles con la huelga de la semana pasada en demanda de varias reivindicaciones, que costaron la vida de tres personas y decenas de heridos y apresados.
Estos movimientos reivindicativos no son sorpresas para nadie, pues por su frecuencia puede decirse que son comunes. No es aventurero pronosticar que seguirán ocurriendo, en toda la geografÃa nacional, en la medida en que las autoridades no miren hacia los pueblos. “Chivo que no grita, colÃn con él”, dice una sentencia campesina.
Yo dirÃa que constituyen una manera de las comunidades, en la mayorÃa de los casos olvidadas por los distintos gobiernos, de llamar la atención para que por lo menos dejen caer en las mismas una borona del Presupuesto Nacional. Esa ha sido una constante histórica.
Ese y no otro es el reclamo de los pueblos cuando paralizan sus actividades en demanda de construcción de carreteras, escuelas, puentes o la reparación de la calles.
Esas son demandas decimonónicas, como agua potable, instalaciones sanitarias y otros, lo cual constituye una vergüenza que en esta primera década del siglo XXI se hagan esas solicitudes.
El grito de San Francisco MacorÃs fue tan contundente que obligó a las autoridades a comprometerse con satisfacer las demandas, claro con el plazo otorgado por las organizaciones populares, para evitar engaños, todo bajo firma.
Este tipo de huelgas debe llamar a la reflexión a las autoridades, que durante el pasado proceso electoral recurrieron a la demagogia, para cambiar la intención del voto de muchos pueblos y hasta dieron el primer picazo para construir obras, que abandonaron desde el primer dÃa.
Demagogia sobre demagogia trae este tipo de respuesta de la población, que ya comienza a dar muestra de cansancio por esta clase de maniobra.
También luce inapropiada la acusación de lÃderes de opinión en los medios de comunicación seguidores del oficialismo de asociar este tipo de movimiento con el narcotráfico, nada más risible y soez.
En lugar de recurrir a acusaciones infundadas como esa de narcotráfico y armar civiles para romper la huelga a tiro limpio, las autoridades debÃan ver por el espejo retrovisor para recordar sus promesas y cumplir sus palabras.
Mostrar Artículo Completo | 1 Comentario | Tags: General |

