5 Octubre 2009 - 7:09 pmUn acto propio del primitivismo

La octavilla distribuida por Calderon

La octavilla distribuida por Calderon

El periodista José Manuel Calderón fue detenido el jueves 1 de octubre en San José de Ocoa por distribuir octavillas en las que recordaba una serie de promesas que hizo el presidente Leonel Fernández para ese pueblo sureño, en un acto que creía que se había superado.

Pedir la construcción de obras para un pueblo no es un delito, aunque ello se ocurra en presencia de Papa Dios. Pero fue catalogada así por los miembros de la seguridad del Presidente, que detuvieron al periodista y entregaron a la Policía Nacional local, donde fue objeto de múltiples maltratos.

Ese es un acto propio de la truculencia política que de vez en cuando afecta a los dominicanos, sobre todo a los más desprotegidos, los que carecen de “enllaves”.

Cuando me entere del apresamiento de Calderón me acorde del autoritarismo imperante en la década del 1970 cuando un texto de la literatura universal como La Madre, de Máximo Gorki había que leerlo a hurtadilla, so pena de ser apresado y acusado de ser enemigo del régimen.

El apresamiento de Calderón es un acto propio de una policía del pensamiento. No hay dudas que los miembros de la seguridad del Presidente se extralimitaron en su función que no es perseguir el pensamiento de los demás, sino proteger la integridad física de su jefe.

Personalmente no creo que el Presidente tenga algo que ver con este hecho, pero entiendo no puede pasar por alto este hecho y amonestar a los responsables para evitar que se sigan repitiendo y nos afecten como las plagas de que habla el Viejo Testamento.

Actos similares al apresamiento del periodista en San José de Ocoa se cometen cada día en el país con ciudadanos de a pie, pero no trascienden porque sus víctimas carecen de nombradía social.

Lo que más me extraña de todo esto es que se nos quiere hacer creer que en el país se respetan los derechos humanos, que vivimos en un perfecto estado de derecho.

2 Comentarios | Tags: General |

Commentarios:

  1. Leoncio Comprés dice:
    06 Oct 2009 - 10:00 |

    Estimado Eli:
    Tu escritura me transladó de repente a la década del 70, no por el hecho ocurrido, sino por el estilo de la escritura.
    Comparto con tigo el hecho de que el periodista fuera maltratado, esa acción es repudiable y creemos que felizmente superada en este país.
    No obstante, pienso que el escenario que ese periodista escogió no fue el más apropiado. En cualauier parte del mundo este tipo d4 agitación en un lugar en donde estará el presidente del país, es reprimido por los miembros de la seguridad presidencial. La golpiza que le dieron es repudiable, pero su acción fue muy osada, una frescura, diría yo.
    Leoncio Comprés

  2. Amparo Almánzar dice:
    06 Oct 2009 - 22:26 |

    Eli esto que ha pasado con el colega, cierto es que parece un tema del pasado, pero preparate para ver cosas peores, si tomamos en cuenta que los derechos del ciudadano han sido reducidos en la nueva constitución, más bien en la más atrasadas de la s constituciones que como pais nos hemos dado al decir de los que manejan el tema constituciona.
    Si hablamos del 70 no te extrañes, pues de alguna manera, quien dirigió esa época, de alguna manera se ha inquistado en los sectores de poder que inciden en el accinar político. Pobre país.

Escriba su comentario

Sobre Usted




Comentario